Escrito por :
Germán Gasparini
agosto 26, 2012
Segunda presentación del equipo de Daniel Garnero en el Nacional B y nuevamente a nivel funcionamiento el equipo respondió pero volvió a quedarse con menos de lo que mereció. Con un Matías Díaz mucho más tibio que en el debut frente a Aldosivi, pero con Cristian Leiva y Rubén Zamponi más afianzados en la marca, el equipo abusó del pelotazo para aprovechar la capacidad de Andrés Silvera para bajar esa clase de pelotas.
En el primer tiempo El Taladro no pudo hacer mucho pie en la cancha, pero fue siempre de menor a mayor. El empate, hasta allí, era lo más justo porque El Lobo tenía la pelota pero no inquietaba. Por el lado de Banfield lo más claro era Lihué Prichoda, que explotó la banda derecha a más no poder.
Sin embargo, luego del descanso, Echenique se mandó una de las suyas, típicas de un árbitro localista como lo es él y vio un penal que luego de observar varias veces las repeticiones cuesta saber qué divisó que nosotros no. Licht cambió por gol el supuesto agarrón de Rubén Zamponi y de allí en más, fue todo un monólogo del equipo de Garnero que intentó de todas las maneras volver a poner la parda.
Pablo López, ingresado en el segundo tiempo, tuvo una gran posibilidad al quedar mano a mano tras un enorme taco de Andrés Chávez. El ex Huracán no pudo definir por sobre Fernando Monetti, que lo atoró muy bien. Previamente el que había tenido la chance fue Prichoda, que con el arquero Tripero casi vencido, no logró convertir.
Las intenciones del Taladro terminaban siendo muy desordenadas y eso lo aprovechaba el conjunto de Pedro Troglio, sumado a la desprolija tarde del hombre de negro que cada vez que uno de Gimnasia se tiraba, hacía sonar su silbato.
Cayó Banfield, que mereció como mínimo un empate, en parte por culpa del arbitraje pero mayormente por no haber podido concretar sus chances más nítidas de gol.
Ahora deberá pensar en Rosario Central, otro de los candidatos. El sábado a las 15.00 todos tenemos que reventar el Lencho!.
