Escrito por :
Anónimo
febrero 09, 2014

Y un día, volvió Walter Erviti. El zurdo ingresó para el comienzo del segundo tiempo junto a Santiago Salcedo. Recibió una impresionante ovación que él retrucó con sus puños apretados, como en las viejas épocas.
Entró metido y con mucha participación. Fue el enlace y por él pasaron todas las pelotas de ataque. Fue el dueño de todas las jugadas a balón parado. El primer gol llegó tras un centro desde un tiro de esquina ejecutado por él. Volvió Walter.
Fiel a su costumbre, no pasó desapercibido un caño con taco incluido que le hizo a Germán Basualdo, que luego le cometió falta pero el árbitro no convalidó. Volvió Cañito. (Captura de imagen del video "Lo que dejó" de Prensa Oficial)
La historia romántica tuvo su nuevo capítulo, el de la vuelta de Walter Erviti al Lencho. Para el final, beso al escudo mediante y con la algarabía de la heroica, la gente volvió a corear su nombre. Porque, volvió Walter, volvió cañito.


