Escrito por :
Anónimo
septiembre 09, 2013
Banfield, con una gran producción colectiva, goleó 3 a 0 a Ferro con dos tantos de Andrés Chávez -uno de penal- y otro de Santiago Salcedo. El equipo de Matías Almeyda ahora es único escolta.
Buen fútbol y presión cuando no tiene la pelota. Parece una receta sencilla, sin embargo es mucho más que eso. El Taladro le ganó el partido de punta a punta al equipo de Caballito que ya desde los 4 minutos estaba perdiendo 1 a 0 gracias a uno de los goles del negro Chávez.
El gol tempranero hizo cambiar todo el esquema, al menos en la visita. En cambio los dirigidos por el Pelado simplemente jugaron con la desesperación del rival y aprovecharon todo hueco disponible. Destacable labor de todo el equipo durante los 90 minutos.
El primer tiempo fue parejo pero Banfield, con la ventaja, jugó más tranquilo y se terminó yendo al descanso con dos goles de diferencia porque ya a esa altura de la tarde Salcedo había metido un tijeretazo en el área chica. Imposible para Gastón Losa que sufría el derrumbe anímico de todo el equipo.
El segundo cambió, pero para mejor. El Taladro mucho más paciente -aún-, gozó de la tenencia de la pelota y Ferro se dedicó a esperar que termine el partido. Fueron un trámite los segundos 45 minutos. Los ingresos de Jonathan Requena, Nicolás Bertolo y Emiliano Terzaghi demostraron que a pesar de ser un equipo corto, Banfield tiene un gran plantel.
A falta de 8 minutos, Bertolo se metió dentro del área y quedó mano a mano con Losa, que se lo llevó puesto y el árbitro Ariel Suárez no dudó en cobrar la pena máxima. Chávez se encargó de sentenciar el partido que ya tenía ribetes de cuasi amistoso.
La gente reventó el Lencho y se fue eufórica mientras los fuegos artificiales se hacían presente en el precioso cielo victorioso. Tres al hilo con triunfo, tres al hilo sin recibir goles, tres al hilo que alimentan la ilusión de que el próximo sábado el título de la nota diga que son cuatro.


