Escrito por :
Anónimo
septiembre 15, 2013
El equipo de Matías Almeyda llegaba envalentonado gracias a tres victorias consecutivas, mientras que los de Omar De Felippe arribaban tras conseguir su primer triunfo en el campeonato. Naturalmente, al tratarse de uno de los equipos candidatos, se trataba de una visita de riesgo.
Sin embargo Banfield se plantó bien en el campo y continuó haciendo el juego que promueve desde el comienzo del torneo. Presión para que el rival pierda la pelota en su propio campo y tener permanentemente la posesión.
El Taladro gozó de grandes situaciones de gol, pero llegó al festejo gracias a un horror defensivo que le permitió al Negro Chávez quedar mano a mano con Diego Rodríguez. El delantero no dudó y con un tiro preciso marcó el primer tanto del partido.
Con la ventaja, Banfield dominó el juego y aprovechó la desesperación que transmitía al campo la gente. En el segundo tiempo nada cambió y sumado a eso llegó la expulsión de Reinaldo Alderete. Pero apareció un error del árbitro Saúl Laverni, que ante la duda marcaba siempre para el local. Tiro libre para Independiente y gol de Samuel Cáceres.
Entre medio de todo, una catarata de jugadas para Banfield. Un travezaño y un gran cabezazo de Chávez, un testazo de Bianchi Arce, una chilena de Bertolo y un mano a mano de Noguera, entre otras. Pero entre el destino, la suerte y el arquerito Rodríguez le impidieron al Taladro llevarse lo más justo, que hubiesen sido los tres puntos.
Sobre el final, el penoso arbitraje de Laverni se llevó a Omar Zarif -que estaba en el banco- y a Santiago Salcedo a las duchas, cuando anteriormente también le había anulado mal un gol al paraguayo.
El empate no cae tan mal, porque es una cancha complicada ante un rival que, si bien no está pasando un buen momento, es candidato por el simple peso del nombre. El equipo de Almeyda demostró jugar de igual a igual juegue en cualquier estadio y se mantiene prendido. Además, la revancha viene rápido: Frente al líder Defensa y Justicia el martes.

