Escrito por :
Anónimo
junio 23, 2013

Durante la fiesta del bautismo de la residencia juvenil Darío Cvitanich, se jugó un partido entre viejos y nuevos jugadores del club frente a los actuales juveniles y aunque el resultado es anecdótico, quedaron muchas perlas en un encuentro en el que primó la risa y diversión.
En el primer tiempo, Darío ocupó la delantera de las glorias banfileñas, en un equipo compuesto por Néstor Lo Tártaro, Adrián González, Fabián Berruti, Gabriel Paletta, Damián Giménez, Cristian Leiva, Andrés San Martín, Daniel Bilos, Fernando Cinto, Pico Hernández, Raúl Wensel, Hugo Donato, Alejandro Alcayaga, Cristian Molina, Leandro Chetti, Matías Díaz, Favio Segovia y Emiliano Terzaghi.
Por el lado de los chicos, que pudieron disfrutar del actual goleador del Niza en el segundo tiempo, estuvieron todos los pibes que viven actualmente en la pensión y si bien jugaron contra ex futbolistas y hasta algunos que todavía están en actividad, no se achicaron y demostraron un muy buen fútbol, algo muy habitual en todas las jornadas de juveniles.
La nota color la dio el Loco González, que además de irse expulsado del partido -sin contar que volvió a ingresar "infiltrado"- también fue el encargado de hacer el "penal" para que Cvitanich convirtiera el primero de los dos goles que metió. La patada lapidaria que terminó desembocando en la roja fue al propio delantero y hasta el mismísimo árbitro dibujó una sonrisa en su cara junto a Paletta y Cebolla Giménez.
En el final, algo desvirtuado por el propio Adrián González, quien incitó a sus propios compañeros y a los pibes de las inferiores que estaban en el banco a ingresar lentamente, mostró un partido jugado por más de 50 personas adentro de la cancha, con dos arqueros atajando en el mismo arco y con un nuevo penal, que Cvitanich cambió por gol ante una débil resistencia de Lo Tártaro.