Escrito por :
Germán Gasparini
abril 16, 2013
| Foto: Paula Zelarallán |
Ningún partido es fácil, es una frase hecha, pero bien se amolda a lo vivido hoy. Banfield enfrentaba al colista Chicago, en casa y sin público visitante. Todo invitaba al triunfo que finalmente se dio, con una solidez de atrás hacia adelante y con una explosión desde tres cuartos gracias a Yeri y Noir.
Apenas comenzado el partido, a los cinco segundos, Ariel Carreño avisó tras una buena serie de pases junto a Christian Gómez. Una de varias desatenciones que tuvo la defensa del Taladro. Como contestación, tras un centro, Andrés Silvera la dejó pasar y apareció solo Iván Pérez en la puerta del área y su remate se fue apenas afuera.
A los 22 minutos llegó una jugada clave. Tito Noir apareció en el segundo palo y aprovechó una pifia de Silvera para poner el 1 a 0 con un potente remate desde cerca. De ahí en más fue prácticamente un monólogo del equipo de Almeyda durante el resto del primer tiempo.
Solamente 7 minutos más tarde el Negro Chávez, en una guapeada de esas que nos tenía acostumbrados el año pasado, la clavó al ángulo del segundo palo e hizo esteril el esfuerzo de Johnny Da Silva. A esta altura Banfield jugaba bien y hasta se floreaba con buenos toques en el medio.
¿Esto ilusiona? Y, habría que tener en cuenta el rival, que hoy descendería. Sin embargo está más que clara la idea de juego de Almeyda: tocar para adelante y cuando no se puede, no ponerse colorado para tocar con el arquero y empezar de nuevo, conjuntamente a ser punzantes desde las puntas. Además anímicamente es otro equipo comparado a los últimos partidos con Daniel Garnero.
A los 26 del segundo tiempo y mediante una jugada parada llegó el descuento de Nueva Chicago gracias al cabezazo de Coronel que lo primereó a Chávez. Luego, a los 33, Yeri puso un poco más de justicia con un remate rasante desde el borde del área, y un poco de complicidad del arquero del Torito, para colocar el 3 a 1 que no se movería hasta el final del partido.
A pesar de haber jugado contra unos de los rivales más flojos de la categoría, al final y al cabo terminan siendo tres puntos para Banfield y una inyección anímica más que importante para visitar en Bahía Blanca a Olimpo, hoy el máximo rival a vencer por la lucha del ascenso.
FOTO: Paula Zelarallán

