Escrito por :
Germán Gasparini
febrero 10, 2013
Por segunda vez en lo que va del torneo, Banfield gana el partido sin depender de un gol de Andrés Chávez, demostrando que también pueden haber otros goleadores, como en el caso de ayer, improvisados.
Si uno revisa, las estadísticas no mienten. La última -y única- vez que el equipo de Daniel Garnero ganó sin que festeje un tanto el Negro fue en el viaje a Pergamino, cuando Pablo López convirtió un verdadero golazo cuando ya el puntito nos empezaba a sentar bien.
Chávez convirtió en la victoria por 2 a 1 a Central, en el 2 a 0 con Merlo, en el 2 a 0 con Sarmiento, en el triunfo sobre Instituto por 2 a 1, en el 2 a 1 a Chicago, en el 2 a 0 frente a Independiente Rivadavia de Mendoza, en el 3 a 1 a Almirante Brown y en el 2 a 0 a Crucero del Norte.
Lo cierto es que es importante tener un goleador pero no es algo determinante, ya que en Primera División existe el caso de Javier Cámpora, que terminó como goleador del campeonato con Tiro Federal y Huracán, pero en ambos casos terminó descendiendo su equipo.
Sin embargo es vital tener uno, pero también un equipo que acompañe. Esos son realmente los clubes que al final del torneo marcan la diferencia.
