Escrito por :
Germán Gasparini
noviembre 25, 2012
Banfield derrotó 1 a 0 a Douglas Haig, en Pergamino, con un tremendo golazo de Pablo López -que ingresó en el segundo tiempo-, para ubicar al Taladro en el segundo puesto y empezar a pensar en una posible vuelta a la máxima categoría muy rápidamente.
El encuentro fue trabado, el equipo de Daniel Garnero intentaba poner la pelota bajo la suela pero la férrea marca de los del Fogonero hacia casi imposible llegar a tres cuartos de cancha con pelota dominada. Por eso, los defensores comenzaron a optar más bien a revolearla y que -casi milagrosamente- Andrés Chávez logre pararla ante la marca de Leandro Gioda y Claudio Verino. Se hacia imposible así pensar en un posible triunfo y cada minuto que pasaba hacia que nos conformemos cada vez más con un puntito.
Por el lado de Douglas, dominaba el trámite del partido pero no llegaba con gran claridad. Sin embargo, a los 28 minutos el conjunto de Pergamino tuvo la más clara, ya que tras una mano dentro del área de Marcos Galarza, el árbitro Mariano González pitó penal, pero Pablo Santillo demostró -una vez más- ser un gran atajador de penas máximas. El que se animó desde los doce pasos fue Miguel Alba pero luego de pegarle sin demasiada actitud, Santillo se tiró hacia su derecha y contuvo sin dar rebote.
Parecía que Banfield iba a adelantarse varios metros gracias al envión anímico que provoca atajar un penal, aunque nada de eso pasó, ya que a los 18 del segundo tiempo, Verino conectó de cabeza tras una mala salida del arquero del Taladro y Roberto Brum en la línea salvó un gol casi hecho. Más tarde Marcelo Aguirre dentro del área tuvo el arco a su merced pero pateó tres metros por encima del travesaño.
Los goles que no se hacen en un arco, se hacen en el otro dice el quemado dicho popular y una vez más sucedió porque el Poly entró en el segundo tiempo para darle más aire al mediocampo y no sólo logró eso, sino que también nos regaló un tremendo gol. Todo comenzó con una pifia de Verino que derivó en un pase casual al Negro Chávez, que descargó para López que venía en carrera y de primera la clavó en el ángulo con un tiro cruzado, imposible para el debutante Matías Dituro.
El ciclo de Darío Tempesta arrancó con una derrota y los de Pergamino ya acumulan cinco partidos sin ganar, mientras que el conjunto de Garnero junta tres triunfos consecutivos que lo catapultaron a zona de ascenso.
Los 250 kilómetros recorridos desde Maipú y Alsina tenían que justificar, como mínimo, algún punto en esta visita a uno de los clubes más humildes de la categoría. Al final y al cabo se lograron los tres, sin merecerlos, pero para qué vamos a hablar de merecimientos si esto es fútbol.
