Escrito por :
Jason Eric Wilson
noviembre 28, 2011
Vamos a dar comienzo a la jugada. Gustavo Oberman le aplica un golpe con el codo a Alejandro Barbaro, pero dicha acción no parece ser observada por el árbitro del encuentro, Fernando Rapallini, dejando seguir la jugada.
En el momento en que el colegiado pita el silbato para cobrar un falta en el sector derecho del ataque de Argentinos Juniors, varios jugadores de ambos equipos comienzan a discutir. Amontonamientos, palabrerío, agarrones y algunos manotazos. Saldo de la discusión: negativo, tarjeta roja para Miguel Ángel Torrén (Argentinos Juniors) y para Jorge Achucarro (Banfield).
Apartir de este momento, dos universos se ubicaron en forma paralela dentro del campo de juego: Mientras los jugadores de Banfield seguían enfadados por la decisión del árbitro y por la tarjeta sacada al delantero oriundo de Paraguay; los jugadores del equipo de la Paternal estaban capitalizando la falta de manera excepcional, abriendo la pelota hacia la línea cercana a la platea de Banfield y tirando un centro para encontrar solo a Santiago Salcedo, quien la recibió con el pecho, esperó a que la pelota baje dejándola picar una vez, para luego definir de volea cruzado y fuerte, sentenciando así el empate en el Florencio Sola.
Analizando fríamente, ¿los jugadores de Banfield intentaron dejar a los de Argentinos Juniors en off-side? Muchos podrían decir que si objetivamente hablando, ya que es un sistema defensivo para los tiros libres que el entrenador, Ricardo La Volpe, estuvo utilizando usualmente en los últimos partidos.
Mirando detenidamente la repetición de la jugada, no se observa a ningún jugador de la escuadra verde y blanca corriendo hacia al arco contrario en el momento en el que se ejecuta el centro, sino que se los ve quietos, atónitos, mirando como la pelota le llega a Salcedo, quien recibió solo, y define tranquilo ante la apresurada presión del arquero Cristian Lucchetti que no tuvo culpa en el gol.
Estando a sólo minutos de conseguir tres puntos, tan necesarios para Banfield, ¿No deberían haber puesto más gente en el área?, ¿No deberían haber marcado más de cerca a un nueve como Salcedo?, ¿Se tendría que haber concentrado en finalizar el partido y luego hablar con el árbitro; o a la inversa?
Este empate con sabor amargo se podría haber evitado, pero los desconciertos en la defensa sureña y la fortuna del delantero de Argentinos Juniors decretaron lo contrario.
